Tras los pasos de una mendiga decente

La abuela Juana es una conocida indigente que ha pedido limosnas, en la estación de metro El Golf, durante más de 15 años. Los empleados de este lugar la conocen bastante bien, ya que les ha contado sus historias (todas muy conmovedoras), y que la han convertido en todo un personaje dentro del círculo laboral.

                                            

                                                        Por Rodrigo Pérez Maldonado

 

Cada día, centenares de personas se suben a la estación de metro El Golf, con el fin de dirigirse a sus respectivos trabajos.

El trayecto no es complicado, las calles son perfectamente transitables, y casi no hay “eventos” que puedan ocasionar algún tipo de problema o accidente a los peatones. Tampoco hay mendigos, mucho menos borrachos que puedan perturbar el bien público. Es decir, para todo ciudadano del barrio El Golf, el camino a la estación de metro es absolutamente apacible, y sin novedades.

Sin embargo, al bajar las escaleras que dan paso a la boletería, descubren a quien podría ser la única mendiga del lugar, pidiendo limosnas.

La anciana (de unos 70 años, aproximadamente) viste un sweater de lana negra en buenas condiciones, sus zapatos del mismo color no dan indicios de ser muy maltratados ni antiguos, y su perfume, muy característico, le da un status bastante particular frente a la gente.

Quizás sea por esto que ocurre lo más extraño que se podría pensar, de un barrio en que la mayoría de las personas son de clase media- alta: la mujer no les genera ningún tipo de repulsión, y ha llegado (la mayoría de las veces) incluso a ser respetada.

En cuanto a esto, una de las auxiliares de la estación de metro El Golf, doña Verónica Inostroza (57 años), declara: “Ella nunca viene cochina. Viene olorosita, usa su perfume, viene bien vestida, es bien educada. La gente de repente le conversa, le tienen harto cariño, es que lleva harto años”.

Tanto tiempo ha estado, que incluso los empleados de la estación le tienen un apodo: “la abuela Juana”.

“Ella lleva más de 15 años aquí, no se ha ido. Es que tampoco hace problemas, sólo se pone ahí y pide plata, sino ya no la hubieran dejado ponerse aquí”.- continúa doña Verónica.

No obstante, la “abuela Juana” es un personaje bastante reconocido por la gente del sector, no sólo porque se vista bien o porque manifieste unos modales (para muchos) realmente “envidiables”; sino también porque lleva consigo una historia realmente increíble, relacionada con su pasado.

Según testimonios de doña Silvia Fuentealba (48), también auxiliar del metro El Golf, y que dice que “la anciana le cuenta sus historias a todo el mundo”, cuenta:

“Ella había sido nana, de por aquí. Tuvo problemas con la patrona, la echaron, y entonces se puso a pedir plata para vivir. Se instaló aquí, y le fue bien, entonces por eso pide en esta estación… porque le resultó más fácil pedir, que trabajar”.

Doña Silvia interrumpe su testimonio por un momento, para barrer el sector contiguo al pasa-manos. A continuación, se dirige a la escalera en donde dice que se instala la “abuela Juana” todos los días, y prosigue: “Tengo que barrer aquí, antes que llegue (la anciana), porque como le cuesta más moverse porque es viejita, prefiero no molestarla”.

Luego de unos minutos aseando, doña Silvia continúa narrando su testimonio: “Bueno, antes de que la abuela Juana se fuera de la casa donde trabajaba, ella vivía con uno de sus hijos (el otro estaba preso, y todavía lo está según me cuenta). Y cuando ella renunció y se vino a pedir aquí, no sé qué habrá pasado pero el hijo terminó pidiendo plata igual que ella….A él lo único que se le escucha decir es “tengo hambre”, por eso a veces también la llamamos la abuela de los tengo hambre”.- destaca la auxiliar.

 

 

  

Retrato de la “abuela Juana” realizado por Carolina Pérez (mi hermana, quien me acompañó uno de los días que fui a reportear). La anciana cedió amablemente a que la dibujaran, sin embargo no aceptó ningún tipo de entrevista.  

 

Así, otro de los tantos misterios que rodea a esta anciana es si verdaderamente habría dejado botado a su hijo, en la miseria de vivir en la calle. Doña Verónica dice, enfatizadamente, que él ya era mayor de edad en tal momento, y que ésta habría sido la principal razón que condujo a la abuela Juana a “desprenderse” de la dependencia con su hijo. Sin embargo, la auxiliar declara férreamente:

“Yo creo que gran parte de lo que ella gana se lo da a él, tengo esa impresión. Es su mamá……”.

Lo cierto es que esta anciana, en sí, es un misterio. Nadie sabe cómo se llama, ni dónde vive. Porque sí se sabe que tiene un hogar, y que no duerme en las calles. Otro de los escasos antecedentes conocidos, es que ella no vive con su hijo, que éste vive en la calle y que, sin lugar a dudas, le va bastante bien pidiendo limosnas.

“De repente, la veo que vende pañuelitos desechables, pero casi siempre la veo pidiendo”.- declara José Zapata (42 años), uno de los cajeros que han atendido en la estación de metro El Golf desde hace más de cuatro años.-“Yo creo que le iría peor si se dedicara solamente a vender, porque las personas le dan plata, y creo que no es poca”.- detalla el empleado.

Al hablar de la abuela Juana, don José demuestra un marcado interés por el tema. Se nota contento al hablar.- “Es que esta señora es todo un personaje. De repente se pone a hablar cada tontera, tiene buen sentido del humor, y cuando le sale una talla buena, pucha que es buena”.- declara.

“Por eso todos la quieren, porque es muy cercana con la gente. Hasta me trajo un regalo para la navidad, y ella apenas tiene para vivir y anda dando regalos. Nos llevamos bien, aquí todos le tienen cariño”.-

De pronto, don José, se detiene en un punto bastante interesante y curioso.

- “Por ejemplo, había un matrimonio que el hombre le dijo a su señora que después de morir le diera plata (a la abuela Juana) todos los días. Y ella ha tenido que cumplir, porque el señor se murió hace unos meses. Entonces ahí tú te das cuenta de lo mucho que la quiere la gente aquí”.

¿Quién fue ese hombre? ¿Qué parentesco pudo haber tenido con la abuela Juana? Ninguno de los empleados del metro sabe muy bien la respuesta, pero existen ciertas especulaciones, como las que dicen que la anciana habría sido una gran amiga de este hombre.

Otra habla de un parentesco directo, de que habrían sido primos, como dice haberle escuchado alguna vez (a la propia mendiga) doña Verónica Inostroza.

Un tercer testimonio, de parte de uno de los guardias de seguridad de la estación, Hugo Salazar (50 años), da cuenta de que este fue un simple y poco relevante acto de solidaridad, y que ambas personas no tenían ningún vínculo.

En fin, esta es una de las tantas interrogantes que involucra el mito de la abuela Juana, y que difícilmente podría llegar a ser resuelto en lo oportuno.  Ninguno de los empleados del metro puede tener absoluta fe de lo que ahí ocurrió, ni tampoco se ha podido ubicar testigos externos a la estación de metro.

Otra de las interrogantes que involucran a esta mujer, se relacionan a cómo ha podido mantenerse en el mismo lugar por tantos años (más de quince años), sin aburrirse ni intentar cambiarse de localidad. Parece evidente que la explicación de este vínculo, tan fuerte, con el lugar (la estación de metro) se remite a su pasado, y de cómo ella vivió la mayor parte de su vida creando y sustentando a una familia, que terminó por destruirse.

Nadie ha podido averiguar si es que, esta anciana, se casó con el padre de sus hijos, y si así fuera, cómo es que terminó por abandonar a su familia.

En este sentido, son muchos los testimonios que hablan de que esta mujer fue feliz en este lugar, y que es por ello que no ha podido irse.

 .-“Uno la ve como una mendiga, pero ella no era así, por lo que me ha contado. Aquí tuvo a sus hijos, aquí los crió, los educó, trabajaba y le iba bien.  Hasta que al hijo mayor lo llevaron preso. No sé qué habrá hecho, pero le dieron hartos años…si todavía no ha salido. !!Y todos los años que la señora ha estado aquí hablando de su hijo preso¡¡”.- declara doña Verónica Inostroza.

La auxiliar de la estación del metro, interrumpe su relato abruptamente. Dice que no va a hablar más del tema, que le cuesta. Por supuesto que es entendible, ahondar en este aspecto no es fácil, mucho menos si lo hace una persona ajena a esta historia.

Luego de un rato de silencio, doña Verónica continúa dando testimonios. Se nota muy incómoda, por lo que sólo se remite a conversar de la relación que ha mantenido la abuela Juana con su hijo mayor (preso). – “De repente ella va a ver su hijo a la cárcel, yo creo que se ha acostumbrado, porque incluso antes de que lo tomaran preso, ya lo habían agarrado varias veces (refiriéndose a los carabineros)”.- destaca.

En este sentido, la interpretación  de doña Verónica se relaciona con que el encarcelamiento del hijo mayor fue el comienzo de la serie de desgracias que tuvo que pasar la mendiga, entre ellas el hecho de irse a vivir en la calle, y el abandono de su otro hijo. Este raciocinio no pareciera ser, de ninguna forma, errado ni muy lejano con la realidad, de hecho, uno de los guardias de seguridad cree exactamente lo mismo.

 

“Malcrió a sus hijos creo yo, primero uno que se va a la cárcel, y el otro que prefiere pedir que trabajar. Igual que su mamá, pero por lo menos es más joven y tiene más posibilidades de surgir. Yo todavía no entiendo cómo no ha podido ayudar a su madre, si es una pobre anciana.”.-enfatiza don Adrián Santibáñez (52 años), empleado de la estación El Golf desde hace más de tres años.

 

Otro punto importante a tratar, lo constituye quizás, uno de los episodios más importantes en la vida de esta anciana.

“Hace como tres o cuatro meses, la señora me contó que iba a ser abuela: su hijo (refiriéndose al menor) iba a ser papá. Eso la tuvo contenta harto tiempo, pero ahora se le ve desganada. Tal vez se pelearon, porque ahora ya ni habla casi de él”.-dice doña Verónica Inostroza.

 

Viene uno de los metros. Son las 7 y media de la tarde, y es bastante la gente que llega de su trabajo, por lo que el bullicio interrumpe el testimonio de esta auxiliar. Un par de minutos después, continúa con su reflexión dejando de lado, por unos momentos, sus labores.

“No sé qué habrá pasado con eso (en referencia al tema de la relación de la mendiga, con su hijo). Ojalá lo ayude, porque si todavía sigue pidiendo en la calle, no sé cómo podrá darle de comer a la guagua. Porque, lo más seguro, es que la madre de ese niño también esté en la calle”.

La mujer se nota muy afectada. Decide no continuar con la entrevista, despidiéndose cordialmente.

No es para menos. La vida de la abuela Juana no es, de ninguna forma, algo agradable de contar. Los sufrimientos que ha tenido que pasar esta anciana, han impactado incluso a la gente que la rodea, por lo que muchos han decidieron no hablar, ni referirse a los temas más delicados; pero que, en cierta forma, marcan la particularidad de esta increíble historia.

El abandono de su hijo menor, la ruptura de su núcleo familiar, el encarcelamiento de su hijo mayor, la marginalidad de su ambiente, y la penosa y condenada vida que le espera a su nieto, son sólo algunos de los puntos que hacen de esta historia algo profundamente impactante y, a la vez, espantoso.

No queda nada más que esperar a que el tiempo se encargue de mejorar la vida de esta anciana, que para muchos ha parecido ser casi una molestia, y hasta un “estorbo”. La abuela Juana vive su propia existencia, la que nadie ha parecido alterar más que sus hijos.

Ella no cuenta con nadie más que con la pequeña ayuda que le pudiesen brindar, sobre todo, los pasajeros del metro. Quienes la conocen han visto cómo su mundo se ha ido desplomando más y más, y sin embargo ella siempre sigue mostrándose serena y risueña. Cuenta sus historias como si fueran anécdotas agradables de relatar, pero todos saben que no es así.

Lo más probable es que quienes se han convertido en sus “amigos” durante los últimos años, los empleados de la estación de metro El Golf, pronto se marchen ante la vertiginosa rotación que tienen los cupos de trabajo en nuestro país. Por lo que, perderá los pocos vínculos fraternales que la han mantenido por tanto tiempo en este lugar.

Y allí seguirá ella, sentada en los mismos escalones, conociendo a nuevas personas, y pidiéndoles limosnas a los mismos pasajeros que por tanto tiempo la han ignorado.

El pasado, el presente y futuro de esta anciana, y de quienes la rodean (sus hijos, sobre todo), pareciesen estar determinados por la miseria. No hay palabras que pudiesen describir, de forma satisfactoria y clara, la terrible sensación que aqueja a quienes hayan conocido a esta “mendiga decente”.

 

Para que pase un momento realmente agradable

Restaurante de comida japonesa “Shoo-Gun”: Ubicado en la calle Enrique Foster 172, este prestigioso lugar le ha brindado a sus clientes el mejor de sus servicios, por más de 18 años. Ha funcionado desde 1989, y sus exquisiteces son incomparables: pescados crudos, tofu, sopas de miso, algas, delicadas frituras, furai de ostiones y shiitake tempura. ¡¡¡¡¡¡Vaya a disfrutar de este gran restaurant de primera calidad!!!!!

 

 

Feria de anticuariosPlaza Perú”: Ubicada en la Avenida Isidora Goyenechea 3051, a pocas cuadras del metro El Golf, esta galería abre todos los domingos para ofrecerle una gran cantidad de antigüedades a módicos precios. Aquí podrá encontrar desde relojes y joyería de comienzos de siglo XX, hasta artesanías y utensilios de primera calidad. Así que ¡¡¡muévase de su asiento, y vaya a comprar algo hermoso para usted o sus seres queridos!!!!.

 

 

Restaurant de asadosA la leña”: Ubicado en la calle Augusto Leguia 60, este lugar le brindará una comodidad y atención más que necesaria para que, usted y su familia, disfruten de un almuerzo o cena realmente agradable. La especialidad va desde un Asado de tira premium, hasta el exquisito y conocido Bife chorizo. Todo acompañado de deliciosos licores y verduras, a módicos precios, y con un horario de atención muy amplio, que va desde las 12 p.m hasta las 12 a.m…….No se lo puede perder!!!!.

                         

      

 

Local de alimentos light  “La Pera Palta”: Este sitio, ubicado en la calle San Crescente 18, se especializa en comida vegetariana, enfocándose en la sana alimentación. Con más de cinco años, “La Pera Palta” ha demostrado que la comida chatarra no es lo único que se come en nuestra capital.  Las especialidades de este local son ensaladas, jugos naturales, y frutas, cuyos precios más altos bordean sólo los $2700. !!!Vaya con su familia, y verá que sus hijos amarán la comida sana y natural!!!!.

                     

 

Chocolatería “Varsovienne”: Ubicado en Av El Bosque Norte 226, este magnífico local le brindará los mejores chocolates de la capital, a módicos precios y con un personal de primera.

En cuanto a precios, algunas de las exquisiteces que se pueden mencionar son: barras de chocolate ($2.500 cada una), chocolates de leche ( $10.000 los 400 grs), y los chocolates finos ($23.500 los 850 grs).  Horario de atención: lunes a domingo, de 10:00 a 19:30 hrs.

Hay una gran variedad de productos, todos de alta calidad: calugas, alfajores, tortas, 40 tipos diferentes de bombones (sólidos y rellenos), gomitas, castañas marrón, almendras saladas y bocados de mazapán.

Varsovienne partió en 1954 luego de que una pareja proveniente de Polonia se instalara con su fábrica, momento en el cual tuvo bastante éxito. Sin embargo, durante el año 1972 se fueron a Estados Unidos, y las recetas, sus secretos y el know how fueron traspasados a quienes son los actuales dueños de la chocolatería: la familia Cisternas.

Hoy en día se ha masificado, y es una de las marcas más reconocidas en lo que a productos premium se refiere. Su plaza de distribución es muy amplia, contando con 21 locales de venta en Santiago, Concepción y Viña del Mar. La distribución y venta de sus productos es sólo a través de sus tiendas propias y por la página web de la empresa. Sitio Web Varsovienne

“Estamos dirigidos a personas exigentes con conocimiento de chocolates, que buscan además de un buen producto, una linda presentación, buena atención y una marca reconocida” afirma Felipe Cisternas, gerente general de Varsovienne.

Vaya a tiendas Varsovienne, cómprele unos deliciosos chocolates a sus seres queridos………No se arrepentirá!!!!.

                          varsovienne

Reportajes

                                                    11/12/2008

            Adiós a un amigo de Universidad

A poco más de un mes de la muerte de Diego Schmidt-Hebbel, el joven “economista” asesinado en la calle Seminario, sus conocidos ya pueden hablar en forma más tranquila, y lejos del acoso de la prensa. Estos son cuatro testimonios que hablan de un compañero, amigo y, por sobre todo, un amante de la vida.

                                           Por Rodrigo Pérez Maldonado      

Estatuilla de la Virgen, ubicada en la parte oeste de la Facultad de Economia

Estatuilla de la Vírgen, ubicada en la parte oeste de la Facultad de Economía

 En nuestro país hay muchas personas que no ven los noticieros, ni leen los diarios, sea por simple capricho o porque, efectivamente, no pueden acceder a estos medios informativos.

Es bastante usual que, estas mismas, caminen por las calles de nuestro país de forma vaga, y sin ninguna preocupación más que la de atender sus propios problemas. Es gente relegada a enterarse de los asuntos que nos competen como sociedad chilena, mediante terceros que, la mayoría de las veces, deforman las noticias o les dan tintes ajustados a sus propios puntos de vista.

Una persona así llegaría al Campus San Joaquín de la Universidad Católica, entraría a la oficina de Sub- Dirección de Asuntos estudiantiles de la Facultad de Economía, y toda su atención estaría puesta en los enormes adornos navideños que tapan (casi por completo) las paredes del lugar.

Se sentaría en el único sillón de la oficina a observar cómo dos secretarias conversan por teléfono de forma acelerada, anotando cosas ininteligibles para luego transcribirlas a sus respectivos computadores.  

Pero, y más importante aún, esta persona no le pondría la más mínima atención a dos (de las cuatro) fotos, ubicadas sobre el estante de archivos contiguo a los mesones de las secretarias. Probablemente creería que sólo son simples recuerdos de familia, de alguna de estas funcionarias (sean hijos, padres, nietos, etc), por lo que no les daría la importancia que merecen.

Lo cierto es que estas dos fotos tienen un factor en común: en ambas aparece Diego Schmidt-Hebbel, el joven asesinado a manos de un sicario, en uno de los casos criminales más emblemáticos que ha tenido nuestro país, por lo menos en los últimos diez años.

La prensa ha manejado la historia desde todos los puntos de vista posibles: el dolor de los padres y la novia del joven (María Belén Molina), cómo se facturó el plan de asesinato de Agustín Molina, el desquiciamiento de María Pilar Pérez y cómo mandó a matar a su marido (y a su pareja homosexual), las confesiones que ha ido dando José Ruz (sicario) respecto a los homicidios, etc.

Ambas fotos son de una ceremonia, al parecer una graduación, por lo que todos están vestidos de gala. En la primera, aparece Diego y cuatro de sus compañeros de universidad, mientras que en la segunda aparece con su madre y un amigo.

La situación es agobiante. La persona desinformada y que desconoce de este caso criminal, no comprendería el significado real que hay en estas dos fotos. El dolor es inmenso, y el recuerdo de Diego permanece intacto en un lugar que ni siquiera es cercano al de su círculo de amigos.

Victoria Valdés (de 27 años) es la Sub-directora de Asuntos Estudiantiles de la Facultad de Economía. Aclara que hubo un tiempo en que la prensa estuvo afanosamente buscando información del estudiante, por lo que se acordó como institución (la universidad) ser muy cuidadosos al dar datos del joven. Además, dice que la muerte de Schmidt-Hebbel fue algo muy lamentable no sólo para los estudiantes, sino también para los funcionarios y académicos de la carrera.

“Entró el año 2000 a estudiar. Sacó dos menciones de la carrera: Ingeniería Comercial, y Economía y Administración. Siempre destacó mucho, le iba bien y tenía muchos amigos, ya que, como persona era bastante simpático y cercano con la gente.

Fue ayudante de curso (en Economía Internacional) y de Investigación, por lo que no sólo lo conocieron sus compañeros, sino también los estudiantes de otros años. Estaba haciendo la práctica en Cuprum el tiempo en que lo asesinaron.  Allí demostró que era un excelente economista, “con una intuición sin parangón” como lo destacan sus compañeros.  Otra cosa más, es que era muy deportista, participó varias veces de las Olimpíadas de Ingeniería Comercial (instancia muy importante en la Facultad, ya que, desde siempre ha participado de estos eventos, ganando premios)”.- destaca Victoria, al referirse a Diego.

Foto tomada en el Centro de Alumnos de Administración y Economia, correspondiente a los trofeos y diplomas de la Facultad en el plano académico, pero por sobre todo deportivo. Figuran alrededor de 47 trofeos.
Foto tomada en el Centro de Alumnos de Administración y Economía, correspondiente a los trofeos y diplomas de la Facultad en el plano académico, pero por sobre todo deportivo. Figuran alrededor de 47 trofeos.

 

 

 

La funcionaria termina su discurso diciendo que le cuesta mucho decir “fue” o “era” al hablar de Schmidt -Hebbel. Sin embargo, no se da tiempo para las reflexiones, y trabaja de forma acelerada, escribiendo en su computador. Saca un lápiz, anota un par de nombres en uno de los tantos papeles que cubren su escritorio, y luego enciende el ventilador quejándose en forma silenciosa por el inmenso calor que hace.

En una de las pausas que hace, para beber de un vaso de bebida, habla de cómo fue su relación con Diego. “Yo era alumna de Ingeniería, tal como él. Le llevaba dos años más de diferencia, y lo conocí porque era muy amiga de una de sus compañeras. Nunca lo conocí tanto como para decir que fue mi amigo, pero hablábamos muy seguido, sobre todo cuando yo ya había comenzado a trabajar y él seguía estudiando(sacaba su Magíster)”.- indica Victoria.

La mujer abre la ventana pues cree que el ventilador está malo. Sale de su oficina para pedirle ayuda a algún entendido del tema, lo que lamentablemente no llega a buen puerto. Se sienta, bebe un sorbo de bebida, y prosigue refiriéndose al impacto que causó la muerte del “economista” (como tanto tiempo ha llamado la prensa a Schmidt- Hebbel).

“Hubo un tiempo en que todos estaban muy tristes, aquí casi todos lo conocían, y lo querían. El impacto que causó fue tremendo, incluso entre los profesores, ya que muchos son amigos de los padres de Diego. Así que todo ha sido muy doloroso para nosotros”.-declara.

Siendo esta la situación, es evidente el fuerte compromiso y cariño que conlleva el que haya dos fotos de Diego en la oficina de Sub-Dirección de Asuntos Estudiantiles de Economía, y que estén a la vista de toda persona que visite el lugar.

Probablemente, el que Victoria haya conocido a Diego antes de comenzar a ejercer su puesto administrativo, determinó en cierta medida que exista tal “homenaje” al joven asesinado, en un espacio que suele ser muy despreocupado y frío con lo que les ocurre a los estudiantes.

Sin embargo, Cristián López (23 años), estudiante de cuarto año de la carrera de Economía y Administración, presidente del Centro de Alumnos de la Facultad (C.A.A.E), no opina lo mismo y asegura (desde su oficina) que la muerte del muchacho afectó a toda la Facultad por igual y no sólo a los estudiantes.

“Es obvio que los amigos y la familia sufrieron más por esta pérdida pero, según lo que vi, las semanas posteriores a la muerte, todos se veían tremendamente afectados aquí: profesores, alumnos, auxiliares…Además tenían miedo, por la forma en que murió. (Tú sabes) lo mataron y, con el tiempo, mientras la tele y la prensa en general iban desentrañando el caso, fueron apareciendo cosas que considero que fueron aterradoras”.- afirma, mientras tambalea un lápiz con sus dedos.

El joven cierra los ojos, y se mueve en forma inquieta acomodándose en su silla. Posteriormente, mira las pequeñas figuras de árboles de pascua que adornan gran parte del techo, y continúa con su testimonio.

 “Si tú miras las salas de clases ahora, vas a ver que no hay nadie; obvio, porque todos los estudiantes salieron de vacaciones. Pero en Noviembre, las salas estaban casi igual de vacías; eran pocos los que venían a clases, todos vinieron para los exámenes”.-

Interrumpe su reflexión para moderar la intensidad del ventilador, el cual, hace un buen rato, ha comenzado a causar frío dentro de la oficina. Inmediatamente después, Cristián continúa con sus ideas.

 “Dentro de lo que yo pude ver, durante las últimas semanas de Noviembre vinieron muchos más alumnos de primer año y segundo. O sea, si te pones a pensar, son justamente los que tuvieron menos posibilidades de conocer a Diego”.- recalca el joven.

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Desde este punto de vista, se puede afirmar que la ausencia del estudiantado (durante el último mes) no sólo tuvo que ver con el miedo generalizado que provocó el asesinato en la calle Seminario, sino también con la relación que cada uno tenía con el muchacho y el fuerte peso emocional que esta conllevaba.

No obstante, un tipo de relación distinta fue la que se gestó entre Schmidt- Hebbel y uno de sus profesores, Miguel Fuentes (de 43 años), quienes incluso habrían llegado a ser “verdaderos amigos”. Al conversar del joven, Miguel mira constantemente al suelo, conteniéndose lo que pareciese ser un inminente llanto.

“Lo conocí el año 2005 en un curso de pre-grado. Sus notas fueron casi siempre excelentes, y se notaba que era brillante. Destacaba académicamente en forma muy eficiente, por lo que con el tiempo le di la oportunidad de ser mi ayudante (en el curso Economía Internacional), y no me defraudó.

Lo hizo tan bien, que más tarde lo hice mi ayudante de Investigación, instancia en la cual siempre hizo un buen trabajo (además de darme buenas ideas). Siempre fue muy ingenioso, metódico, detallista, y analizaba muy bien las series de datos que se le entregaban”.- declara el profesor.

El mesón de la oficina de Miguel está repleto de hojas y lápices pasta, todos dispuestos en forma desordenada. A su lado, en un computador se puede ver una tabla de Excel con información muy confusa, y una ventana con persianas cerradas. El aspecto lúgubre que hay en la habitación, evidentemente a razón de una escasez de luz, acompaña el triste relato del robusto profesor.

“Como ayudante siempre fue muy estimado por los alumnos, ya que era muy justo al calificarlos (en lo académico). Eso siempre se lo destacaron en la encuesta que se les hace a los ayudantes, a fines de semestre. Otra cosa que creo que fue muy importante, y que hizo que el Diego destacara aún más, fue su apellido y su acento recargado hacia el inglés”.- señala.

El docente explica que Schmidt- Hebbel vivió en Estados Unidos hasta los trece años, razón por la cual, llegó a tener un acento muy auténtico y particular hasta el momento en que murió (a los 25 años).

“Era una excelente persona, y éramos muy amigos. Siempre tenía una palabra, una sonrisa o un gesto especial para cada uno de sus amigos. Cuando supe lo que le había pasado no podía creerlo….aún no lo creo. Menos en la forma en que murió, por culpa de conflictos de personas que él no conocía.”.- Miguel interrumpe su reflexión unos segundos para toser.

“Su muerte causó un impacto inmenso, fue una pérdida muy sensible, muy triste. En la graduación de Magíster muchos de sus compañeros lloraban por la ausencia de Diego, pero de alguna manera todos sentíamos que él estaba allí graduándose”.

El hombre se levanta de su silla, y se pone su chaqueta. Dice que debe ir a tratar un asunto de suma urgencia, por lo que la conversación no puede continuar.

Saca una agenda, coge un bolígrafo, y escribe un par de cosas en un papel. “Toma esto, este es el e-mail de un amigo de Diego. No creo que tenga problemas en hablarte, sólo que está de vacaciones y no sé cuánto se pueda demorar en responderte”.- dice el profesor, antes de partir.

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Las letras apenas se entienden: “Felipe Saffie”, y más abajo su correo electrónico. Pasan un par de días antes que el joven ceda a la petición de conversar del tema.

En el mail, dice que mucha gente le ha pedido que hable de Schmidt- Hebbel, y que se ha negado (bastante) a responderles. “Resulta que la muerte de Diego ha sido muy mediática y eso a la familia le ha hecho bastante daño, sobre todo la prensa más roja y ese tema”.- declara Felipe.

Sin embargo, y comprendiendo la naturaleza de este trabajo (ahondar en aspectos mucho más relacionados a cómo era el estudiante, en vida), amablemente aceptó hablar de su amigo. “Diego fue mi ayudante de muchos ramos, en particular el semestre pasado en Introducción a la Economía, y, al igual que todos los que lo conocieron en esa faceta, y como lo hice notar en el discurso de la graduación de Magíster, creo que es el mejor ayudante que cualquier estudiante podría haber tenido.

Lamento profundamente que no haya alcanzado a dictar un curso, pues estoy seguro de que habría sido un excelente profesor. Además, estoy muy orgulloso del apoyo y cariño que mostró el Instituto (de Economía) a su familia, y amigos.-destaca Felipe.

Otra parte de su testimonio se relaciona a los aspectos más personales del joven. Sus costumbres, sus amistades, su personalidad, y el gran cariño que despertaba en los demás.

 “Fue un gran amigo. Un excelente amigo, realmente. De repente me llamaba para preguntarme si necesitaba algo. Así era, aunque cueste creerlo. Además era un hombre extremadamente sencillo, tolerante y comprensivo.

Nunca se basó en prejuicios, aceptaba a todos, sin condición (prueba de ello fue el número y la diversidad de sus amistades). Siempre fue muy íntegro, y juzgaba por las virtudes, no por los errores. Me siento profundamente agradecido, afortunado y orgulloso de haber compartido parte de su vida”.- declara finalmente el muchacho.

Felipe adjuntó a su e-mail, en un acto de gran amabilidad y ayuda, el discurso que le hicieron los amigos a Schmidt Hebbel, el día de su funeral. Un pequeño extracto de este, expresa lo siguiente:

Dice Jorge Luís Borges que sólo aquello que se ha ido es lo que nos pertenece. En este sentido, tu muerte –que es la vida verdadera-  no te ha llevado lejos de nosotros sino que nos deja el desafío de convertir este dolor en un don de vida.

Entendimos el mensaje, y ahora tenemos una misión, vivir diariamente las virtudes que aprendimos de ti. Procuraremos cultivar la amistad, ser cariñosos, amables y alegrar a los demás, como tú lo hacías.  Intentaremos disfrutar de la vida y contagiar a los demás como nos enseñaste. Sólo imitándote, transformaremos este dolor en testimonio de optimismo y vida”.

                                    Hasta siempre Diego.

 

 -La mañana del 4 de Noviembre de 2008, Diego Schmidt-Hebbel Niehaus (de 25 años y estudiante egresado de Ingeniería Comercial en la Universidad Católica) falleció luego que un sujeto lo atacara en la puerta de la casa de su novia (María Belén Molina) en la calle Seminario de la comuna de Providencia. El universitario trataba de defender a su novia en lo que parecía ser un asalto.

Luego de diversas investigaciones, se constató que se trataba de José Ruz Rodríguez, sicario contratado por María Pilar Pérez (tía de María Belén) para matar al “suegro” del joven economista.

 -El jueves 6 de Noviembre, y ante el dolor inmenso de sus familiares, amigos y compañeros, Schmidt-Hebbel fue sepultado en el Cementerio Parque del Recuerdo. Su novia María Belén dijo en el discurso fúnebre: “Contigo siempre me sentí segura. Te desvelabas cuidándome. Siempre te bajabas del auto para ir a dejarme a la casa, y me defendiste con la vida evitando que me hicieran daño”.

-El jueves 13 de Noviembre se realizó la Graduación póstuma de Magíster, ceremonia en que Vivian, hermana de Diego, recibió el diploma. Su compañero y amigo, Felipe Saffie, dijo a la concurrencia: “Hoy tenemos un economista en el cielo, de Ministro de Hacienda, a ver si así se arreglan las cosas por aquí abajo”.

 

 

 

       14/11/2008

La película lleva más de 127 mil  espectadores

“El regalo” aparece como uno de los más grandes éxitos del año

La cinta, a poco más de un mes de su debut, se ha convertido en uno de los largometrajes chilenos más vistos. En tanto, su director (Cristián Galaz)  declara que las malas películas con buena taquilla, habrían “ahuyentado” al público, en perjuicio de las mejores.

                                            Por Rodrigo Pérez Maldonado

 

Grande ha sido la sorpresa que ha generado la película chilena “El regalo”, al haber alcanzado más de 127 mil espectadores, a poco más de un mes de su debut. La película se ha perfilado como uno de los más grandes éxitos cinematográficos del año, en conjunto con “31 minutos” (210.336 espectadores) y “Lokas” (117.096 espectadores).

Sin embargo, este éxito ha sido un caso excepcional, puesto que este año se ha caracterizado por muchos fracasos de taquilla, en relación con un inmenso número de estrenos.

Con respecto a este punto, Cristián Galaz (director de “El regalo”) opina que esto se ha debido al éxito que habrían obtenido películas malas con mucha audiencia, lo que habría desencantado al público chileno, perjudicando a las verdaderamente buenas.

 

 

 

 

        LA OBRA TARDÍA DE SAN SEBASTIÁN    07/ 11/ 2008

En la calle San Sebastián se ha llevado a cabo, desde hace casi ocho meses, la construcción de un estacionamiento subterráneo. Los problemas que ha causado, en sí, se han incrementado por la remarcada demora de parte de los trabajadores, y los principales afectados han sido los vecinos y automovilistas que frecuentan el lugar.

                                                               Por Rodrigo Pérez Maldonado

 

La tarde del último día de Octubre ha sido bastante calurosa. Por las calles de Santiago, miles de ciudadanos recorren los más escondidos sitios comerciales buscando el mejor disfraz para celebrar Halloween, más conocido como “Noche de brujas”.

Doña Ignacia Zamora (54 años) es una excepción, no le importa absolutamente nada este tipo de ceremonia anual. Lo único que la tiene preocupada es el hecho de que debe ir al supermercado Unimarc, y comprar el pan para el almuerzo. El camino no es largo, pero sí dificultoso, debe atravesar una gran cantidad de calles para poder ir al lugar.

En una de sus manos lleva una botella de agua mineral, y en la otra un pañuelo para secarse el sudor. “Cada año hace más calor en este país” declara. Bebe un sorbo de la botella, y continúa su caminata. Son más de las tres de la tarde, y sus hijos la esperan en casa. Cuenta que desde hace tiempo que no tiene “nana”, y que es ella la encargada de velar directamente por las necesidades de los niños.

Sin embargo, el cansancio y la sed no son los únicos impedimentos que doña Ignacia debe enfrentar a la hora de caminar por su barrio. Al llegar a la calle San Sebastián con Av. Isidora Goyenechea, un letrero anaranjado de imponentes letras negras le avisa “Excavación profunda”, negándole el paso; puesto que un cúmulo de barras de protección en ambas veredas se lo impiden de forma inmediata.

El lugar cubre de largo una cuadra completa, y el ruido de los camiones y máquinas es casi ensordecedor. La zona sólo es un montón de escombros, que no han dejado en pie más que un montón de árboles. Se llamaría, una vez terminado, “Estacionamiento Subterráneo San Sebastián”.

 

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“Esta construcción lleva como un año y medio aquí. Nunca la terminan, y siempre se forman tacos, aparte de interrumpirles el paso a los peatones. Yo siempre tengo que pasar por acá, y el ruido es insoportable”.- sentencia la mujer.

“Aparte, no sé para qué siguen haciendo estacionamientos aquí (refiriéndose al barrio en que vive, que es El Golf), si hay de sobra”.- destaca. Toma asiento en una banca contigua a la excavación, para continuar con sus ideas.

“No sé cómo las personas que viven aquí en la calle (San Sebastián), ni quienes se ven obligados a pasar por aquí, no han reclamado por la demora, el ruido, y la hediondez….. Porque aquí más encima hay mal olor, tienen las alcantarillas abiertas. Alguien tiene que hacer algo”.

La situación de doña Ignacia es bastante particular, puesto que no vive cerca de esta construcción, y sin embargo, el tema la afecta mucho.

Al conversar con varios habitantes de la calle San Sebastián, no fue posible extraer declaraciones con nombre y apellido, sin embargo, todos concordaron en que el problema debió haber sido tratado desde hace mucho tiempo, y que han hecho hasta lo imposible porque las autoridades (en referencia a la alcaldía) respondan de forma oportuna. Lo cual, parece que no ha ocurrido.

Buscando un testimonio cercano y directo, se llegó a don Ramón Ilabaca (49 años), uno de los obreros de este futuro estacionamiento, el cual, amablemente cedió a abandonar sus labores por unos minutos. Al mostrarle algunas de las opiniones que dio “una vecina del sector” (se mantuvo el anonimato de doña Ignacia Zamora), el hombre se nota muy extrañado.

“No nos hemos demorado tanto como ella dice. Comenzamos por ahí por Abril”.- destaca el trabajador, mientras observa a uno de sus compañeros cuando se pone los guantes a la hora de manejar un taladro.

La máquina no permite continuar un diálogo fluido, por lo que don Ramón se aleja del lugar. Llegando a una vereda contigua, reanuda su declaración: “Lo que pasa es que ha sido complicado el trabajo. Su hubiese sido (la construcción) a tajo abierto habría resulta mucho más fácil. El espacio no estaba listo cuando llegamos, no estaba vacío, y nos ha costado bastante poder engrandecer este espacio, que (por cierto) antes era mucho más angosto”.-

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El hombre saca del bolsillo una cajetilla de cigarros, pero no encuentra el encendedor para prenderlo, por lo que interrumpe un momento su testimonio para pedirle fuego a sus amigos. Cuando lo enciende, se da cuenta de que su compañero de trabajo que antes había estado taladrando se ha detenido; por lo que decide volver al lugar de la excavación.

En el momento en que se le comenta que han existido varios reclamos de parte de algunos vecinos, en cuanto al mal olor en la cuadra, don Ramón dice que “no durará mucho, ya que pronto se comenzará a construir”.

“Como te digo, nosotros tuvimos que hacer más de lo que esperábamos. Hemos tenido que agrandar los espacios porque sino no cabía el estacionamiento. Si todo (el terreno) hubiese estado listo para construir, habríamos podido comenzar desde hace harto tiempo”.- expresa el trabajador, terminando con la tajante frase “así que van a tener que esperar nomás”.

Por otra parte, es evidente que los más afectados por la demora de esta construcción han sido los automovilistas del lugar, puesto que han tenido que desviar sus rutas, ocasionando, muchas veces, inmensos y complicados “tacos”. Esto conlleva a un escenario tenso y ruidoso en los horarios peak de tránsito, lo que ha terminado afectando a todo la cuadra en general.

Mauricio Gallardo (36 años) es uno de estos automovilistas, y su caso es bastante representativo de las personas que se han visto afectadas por esta situación, desde hace algunos meses.

“Se me ha hecho muy difícil ir a buscar a mis hijas al colegio, por los tacos que se forman. Muchas veces tengo que doblar antes de llegar a la calle (refiriéndose a la calle San Sebastián), y muchas veces me sale peor porque me demoro más”.

El hombre dice que ha vivido en la calle Glamis, desde hace más de cinco años, y que nunca le había costado tanto llegar a su trabajo como en este año.

“El problema es que debo pasar por ahí, a buscar a mis hijas, y luego dejarlas en la casa. No tenemos empleada doméstica, y mi mujer está todo el día en el trabajo”.

En definitiva, lo realmente importante que se debe destacar es que mientras no se termine la excavación del nuevo estacionamiento, no se podrá dar una solución satisfactoria a todos los vecinos, los cuales, ni siquiera pueden tener una mañana y tarde tranquilas, sin ruidos y malos olores al momento de salir a la calle.

 En cuanto a los automovilistas, la señalización adecuada (instalada desde hace sólo un par de meses) ha hecho que el problema de los tacos sea menos frecuente, pero no ausente. Esperemos que las autoridades puedan actuar al respecto, sobre todo ahora que el alcalde fue reelecto y todos esperan medidas que respondan a este apoyo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

        LA EXTRAÑA COMPETENCIA POR UNA ALCALDÍA         17/ 10/ 2008      

En Las Condes diversos son los candidatos que se baten “a muerte” por alcanzar el ansiado puesto de cabecilla municipal. Por su parte, el conjunto de campañas ha sido bastante heterogéneo, enfocándose en sectores socio-económicos determinados.

                                                                                                 Por Rodrigo Pérez Maldonado

                                  

Las calles del barrio El Golf están atestadas de hojas secas. La primavera llegó hace casi un mes, y aún el viento sopla recordando un otoño e invierno fríos y lluviosos.

Los conserjes de los edificios barren, sin siquiera percatarse de las huellas amarillentas que han tapado el verde pasto en las veredas. Dos automovilistas en sus vehículos (casi todos) rojos y grises, esperan a que la luz del semáforo de la calle Augusto Leguia, dé la ansiada luz verde para continuar sus recorridos.

Sin embargo, a un lado de la señal en rojo, se ponen a observar un cartel, no muy amplio, que les pide votar por un candidato determinado. “Concejal Mikel Uriarte E-25. Independiente Udi Popular” dice, sin ninguna foto, y con letras bastante pequeñas; tanto así que, ambos dan vuelta la mirada y continúan la marcha, ante la llegada de la luz verde en el semáforo.

Mientras tanto, en la Avenida Isidoro Goyenechea las construcciones de dos futuros estacionamientos, han hecho que los peatones transiten sólo en la vereda norte, por el intenso ruido que ocasionan los taladros en el pavimento. En el piso, se observa un pequeño montón de papeles arrugados, cuyo contenido está relacionado a la propaganda de Ximena Ossandón, candidata a concejal por Las Condes (Independiente).

Unas cuadras más al este, un trío de escolares llegan a la Plaza Perú, ignorando uno de los carteles de propaganda de Jorge Andrés Cash, candidato a la alcaldía de la comuna, representante del Partido Humanista. Los tres ni se inmutan ante el anuncio, y sólo optan por continuar con la charla que los mantiene riendo de buena gana.

Uno de los afiches de propaganda por la alcaldia (De La Maza) y el cargo de concejal (Camus) en Las Condes

Uno de los afiches de propaganda por la alcaldía (De La Maza) y el cargo de concejal (Camus) en Las Condes

Y es que pareciera ser que la propaganda (en referencia a las elecciones municipales) del barrio El Golf ha sido muy poco rigurosa, si se piensa en los escasos afiches que hay en las calles. Esta situación dista de estar presente en toda la comuna, la cual, se ha visto empapelada tanto o más que las del resto de nuestra capital.

“(Francisco) De la Maza (actual alcalde de Las Condes, y que ahora busca ser reelegido) ha hecho bien las cosas. Ha sabido responder a las necesidades de la gente. La gente aquí se ve que está muy conforme”.- dice don Álvaro Villagra (48 años), quien ha vivido más de seis años en el barrio El Golf. Aquí ha desempeñado por casi cuatro años el cargo de químico-farmacéutico, y ha podido darse cuenta de gran parte de los problemas que la comuna ha tenido el último tiempo.

 “El tema de los travestis lo supo resolver muy bien. La gente aquí no soportaba a los travestis cerca de sus casas. Yo tuve la oportunidad de hablar con gente de la calle en donde se instalaban, no sé si todavía lo harán, pero me han dicho que lo mejor que pudo hacer De La Maza era tomar las medidas para que los echaran. Así que puedo asegurarte que no son pocos los que están a favor de él, aquí muchos lo apoyan”.- enfatiza.

Lo más extraño de todo es que, además de ser tan escasa la propaganda de los candidatos municipales (tanto alcaldes como concejales), esta va dirigida en mucho menor grado a Francisco De la Maza. Este hecho, sumado a las ideas planteadas por Don Álvaro Villagra dan a pensar que, probablemente, la bancada de apoyo de este candidato creería que tiene los votos asegurados.

Uno de los pocos carteles en apoyo a De La Maza, en la Avenida Apoquindo

Uno de los pocos carteles en apoyo a De La Maza, en la Avenida Apoquindo

¿Será tan así? ¿Tan perfecta y próspera fue la época de De La Maza, como alcalde?

Perecería absolutamente errado el pensar que todos los aspectos de esta comuna pudiesen ser perfectos.

¿Qué le hace falta a El Golf, si es que en verdad necesita algo?

En cuanto a esto, María Ignacia Berríos (29 años), promotora de perfumes, y que vive cerca de la Avenida Isidora Goyenechea, dice que sí. “La comuna necesita más locomoción, el alcalde no se ha preocupado de eso. Como cree que todos tienen autos, asume que la gente no necesita ir en micros”.- destaca la joven.

A esto, don Fernando Castillo (47 años), kioskero y residente desde hace más de veinte años, defiende al alcalde: “Siempre hay falencias en todas las comunas, no hay por qué echarle toda la culpa a los alcaldes. De La Maza lo ha hecho bien, de eso se tiene que preocupar el Ministerio de Transporte, tal vez”.

En verdad, es bastante difícil poder criticar las decisiones del alcalde a partir de un sólo caso en El Golf, el cual, no muestra ningún tipo de falencia pronunciada. En este sentido, los casos aislados de residentes de este sector (el barrio), como asimismo de los del resto de la comuna, pareciesen ser la única forma de encontrar alguna crítica.

Complementando este punto, Joaquín Salamanca (28 años), estudiante recién egresado de medicina, residente desde hace 11 años del barrio, y quien se encuentra trabajando en diversas labores de medio tiempo cerca de la Avenida Isidoro Goyenechea, declara: “En verdad, a este lugar no le falta nada. Hay estacionamientos, bancos, restaurants. Mucha seguridad, sobre todo cerca de la Plaza Perú. También hay embajadas, y el mismo estacionamiento (refiriéndose a esta Plaza) tiene baños públicos.

También hay Sencillito donde puedes pagar las cuentas, y supermercados….Providencia te queda al lado, así que el comercio no es un problema. A simple vista, casi no hay falencias”.- dice el joven.

En cuanto al tema de la falta de locomoción en el barrio, Joaquín declara: “Bueno, la locomoción en realidad no es un problema. Porque (la Avenida) Apoquindo está sólo a una cuadra, y allá se concentra todo el tránsito. En verdad, sería difícil decirte en qué ha fallado el alcalde, porque esto es casi perfecto”.

El joven mete una mano en uno de los bolsillos de su chaqueta. De allí, saca una cajetilla de cigarrillos, prende uno de ellos, y prosigue. “Aunque te diría que sí hay algo que el alcalde no se ha preocupado, pero que de ninguna forma creo que pueda llegar a afectarlo, porque no mucha gente se ha dado cuenta de eso”.

Una bocanada de humo interrumpe su discurso, e indica uno de las tantas construcciones que se están haciendo en la Avenida Isidoro Goyenechea. Dice que tales obras han interrumpido el tránsito desde hace un par de meses, lo cual se puede observar fácilmente en un poco notorio desvío de la carretera.

“¿Ves eso? Ese va a ser un estacionamiento. Mira allá y allá (indicando con sus manos un conjunto amplio de edificios que se han ido construyendo durante el último tiempo). Todos pueden pensar que esto está bien (al parecer, se refiere a que sea beneficioso para quienes viven en el barrio)”.- el joven se detiene por un momento. Uno de los transeúntes le pide fuego, el cual cede amablemente.

La pequeña interrupción da a lugar en un momento cúlmine en la expresión de sus ideas. Joaquín se nota meditabundo, y da unas pocas bocanadas mirando un punto fijo.

“Las calles se están achicando. Estas nuevas construcciones han hecho que venga más gente, sobre todo el último tiempo, y las calles se están haciendo más estrechas. Imagínate cómo va a estar cuando terminen estos edificios, si ya ahora que apenas han hecho unos pocos se ha llenado de gente aquí. Por lo mismo y también por los desvíos (ocasionados por estas obras), el tránsito está mucho más complicado. Cada día se ven más autos aquí además, y no van a faltar los accidentes y tacos”.- enfatiza el muchacho.

El joven bota la colilla del cigarrillo al piso, y la aplasta con uno de sus zapatos negros. Observa directamente al lustrabotas de la vereda de enfrente, como si estuviese pensando en pedirle en algún momento de esta tarde que se los lustre.

“Como te digo, esa sería la única falencia, que nos está afectando a todos aquí, y que no es menor. Probablemente nos afecte más delante, cuando ya la demanda en este lugar sea mucho más grande, cuando venga a vivir más gente aún, y se instale más el comercio; pero te puedo decir que ya nos está afectando, y que lo más seguro es que el alcalde no se haya dado ni cuenta. Y no creo que haya ningún candidato ahora que pueda resolverlo”.- sentencia el joven, sacando un segundo cigarrillo de la misma cajetilla.

Respecto al tema de La Condes en general, parecería ser un tremendo error el involucrarla demasiado con las necesidades de las personas que viven en El Golf. Este punto tiene mucha lógica desde el momento que este barrio ha tenido, inequívocamente, desde hace ya muchos años, un tipo de habitante de condición socio-económica media y alta, por el contrario de la situación de esta comuna; la cual, con el tiempo se ha convertido en un sitio residencial mucho más popular.

Doña Patricia Hevia (49 años) ha vivido en la calle Málaga desde que se casó hace poco más de dieciocho años (calle que, por cierto, se encuentra bastante cerca de El Golf). Al plantearle el tema de las “excelentes condiciones” de este barrio, la mujer asegura que tales circunstancias se diferencian mucho de las que ha poseído el sector en donde vive.

“Me han asaltado más de cuatro veces desde que he estado aquí. Los alcaldes siempre la han prometido cosas a la gente, que al final no cumplen. (Joaquín) Lavín (dirigió la alcaldía de la comuna desde 1992 hasta 1999), como el (Francisco) De la Maza dijeron que se iban a preocupar de la delincuencia, pero por lo menos yo no he notado ningún cambio. Como te digo, aquí las cosas siguen quizás peor todavía”.-enfatiza doña Patricia.

“(Carlos) Larraín (alcalde de La Condes de 1999 al 2000) no se vio que haya hecho nada tampoco. Este sector no tiene nada que ver con El Golf, aquí veo que cada día hay más delincuentes y drogas. Así mismo como el alcalde (De la Maza) echó a los travestis de El Golf, ahora debiera haber algún alcalde que tuviera mano dura con estos sectores, y no con sólo esas partes (de la comuna)”.- declara.

Y es que, realmente, se nota la tremenda diferencia que existe entre los sectores de El Golf y el resto de la comuna. Los actuales candidatos a la alcaldía de Las Condes, han decidido repetir las propuestas que por tantos años han mantenido en pie en las campañas, muy enfocadas con la lucha contra la delincuencia.

Desde este punto de vista, no resultaría extraño que dada la situación, quizás, bastante particular de doña Patricia, haya decidido (como dijo) no votar por ninguno de los candidatos, anulando el voto o dejándolo en blanco.

“No pienso votar por ninguno de los candidatos. Aunque hay uno que parece más honesto porque no prometió lo mismo que todos, la delincuencia y esas cosas, sino otras cosas que son más creíbles.”.- expresa, refiriéndose a Joaquín Arduengo, candidato a la alcaldía, representante del Partido Humanista de nuestro país.

“De todas maneras, no va a ganar, estoy segura. Porque si han salido los mismos gallos todo este tiempo, es porque aquí a la gente le gusta cómo dirigen los de la derecha”- sentencia la mujer.

Esta declaración llega a ser clave para poder entender el rumbo que podría tener la próxima elección municipal en Las Condes, si se piensa en un (cada vez más grande) descontento ciudadano, en lo que respecta a las promesas de los alcaldes de los últimos quince años. Si bien es cierto, muchas de las medidas implantadas han respondido en forma directa y visible, todo indica que no han sido lo suficientemente efectivas a ojos de los residentes.

Si este descontento llegase a tomar un rumbo serio, las elecciones podrían terminar con el triunfo de un candidato mucho más ligado a la izquierda, en este caso, Joaquín Arduengo. Un hecho verdaderamente inédito en la comuna, lo cual, sin duda, podría ocasionar cambios profundos en ella, sea en forma positiva como negativa.

Otro aspecto importante a tratar es la competencia poco limpia que se habría establecido en toda la comuna.

Cartel del candidato a concejal Uriarte, absolutamente estropeado

Cartel del candidato a concejal Uriarte, absolutamente estropeado

 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 

Cartel campaña de De La Maza y Camus, retirado del poste y pisoteado

Cartel campaña de De La Maza y Camus, retirado del poste y pisoteado

En primer lugar, son muchos los carteles de Mauricio Camus (concejal apoyado por Francisco de la Maza) que están en el suelo, e incluso no son pocos los afiches del candidato Mikel Uriarte que han sido rayados. Caso absolutamente opuesto al de la candidata Ximena Ossandón (Independiente) y Felipe De Pujadas (representante del Partido Demócrata Cristiano), cuyos afiches de propaganda han llenado la Av. Apoquindo; probablemente, uno de los sitios más transitados de Las Condes.

Afiches de campaña de Ximena Ossandón para el cargo de concejal

Afiches de campaña de Ximena Ossandón para el cargo de concejal Anuncios campaña de Felipe De Pujadas, cargo de concejal, ubicados en la salida de la estación de Metro El Golf

Desde este punto de vista, la situación parece bastante extraña si se piensa en el elevado nivel de presupuesto que debiesen tener sus competidores, sobre todo los apoyados por el actual alcalde. Si bien es cierto, llegar a conjeturar algún tipo de “sucia competencia” por parte de estos dos candidatos sería un acto absolutamente reprochable (puesto que no se tiene pruebas), el panorama llega a ser, por decirlo menos, muy extraño y sospechoso.

En definitiva, la inmensa gama de candidatos, para ser alcalde o concejales, en Las Condes ha demostrado de forma absolutamente visible, que no se ha preocupado de cubrir equitativamente todos los sectores de la comuna.

En cuanto a este punto, el barrio El Golf pasa a ser un ejemplo bastante representativo, desde el momento que se ha visto casi desprovisto de propagandas de parte de De La Maza. Esta última idea tendría su lógica en las importantes y “efectivas” medidas que este alcalde tomó en beneficio de sus residentes, y que se adecuaron a sus altos niveles socio-económicos y conservadurismos (una muestra muy famosa la constituyó el haber echado a los travestis).

Otra conclusión destacable va ligada al el inmenso contraste socio-cultural y económico que hay en la comuna, y que ha incentivado con el tiempo el descontento de diversos sectores que la conforman. Algunos ejemplos los constituye el tema de la seguridad, la cual, visiblemente se ha ido concentrando en los sectores más acomodados, generando un ambiente de desigualdad. Desde este punto de vista, no sería algo extraño que pudiese salir un alcalde de izquierda en estas elecciones.

En fin, sólo queda esperar a que se realicen las elecciones municipales que decidirán la situación de Las Condes, en los próximos años. !!!A votar se ha dicho!!!

 

- Los tres candidatos por la alcaldía de Las Condes son: Francisco De La Maza (representante de la Unión Demócrata Independiente), Jorge Andrés Cash (por el Partido Demócrata Cristiano), y Joaquín Arduengo (representante del Partido Humanista).

 

-Las series de medidas propuestas por los primeros dos candidatos, se enfocan fundamentalmente en casi lo mismo, es decir, el progreso de la comuna en general.

En cambio, Arduengo ha prometido una serie de reformas enfocadas en el ámbito del desarrollo de los ciudadanos. Algunas de estas son (información extraída de una de las páginas de servicio de la campaña de Arduengo): Desarrollar iniciativas para la plena participación ciudadana de las mujeres, prevención y disminución de la utilización de drogas y alcohol por parte de la juventud, superación de la violencia intrafamiliar, lograr que los colegios municipalizados tengan los mejores rendimientos, entre otros.

 

-Según una encuesta realizada por el Diario La Nación , los candidatos Francisco De La Maza y Jorge Andrés Cash estarían peleándose duramente el ansiado puesto de alcalde. Por su parte, Joaquín Arduengo poseería un favoritismo popular mucho menos pronunciado que los dos anteriores.

 

 

 

         
      LA CONTRUCCIÓN QUE ESTREMECE A EL GOLF              05/ 09/ 2008

 

 

La construcción del Hotel W ha generado gran inquietud entre distintos vecinos del barrio El Golf, quienes han tenido que abandonar sus puestos de trabajo y vivienda, por el alza de la renta. A continuación, se analizarán cuatro testimonios personales, de lo que podría significar para los ciudadanos del barrio.

                                                                                         

                                                                                   Por Rodrigo Pérez Maldonado

 

Cruzando por Reyes Lavalle, una señora bien distinguida, de chaleco y bufanda oscura, barre las hojas en la vereda.

 Son casi las 3 de la tarde, en un lunes nublado de fines de mes. La señora saca unas llaves: es hora de abrir el local. El letrero dice muy claro “abierto de lunes a sábado de 10:30 a 19:00 hrs”, pero en ningún lugar se especifica la hora de almuerzo de la que, al parecer, acaba de llegar.

 Doña María T. R (62 años), que así se llama, atiende una de las pocas tintorerías que van quedando en el sector. Ha vivido en el barrio El Golf durante más de veinte años, por la tranquilidad que le podría proporcionar a su familia.

 Sus nietos la pasan a ver de vez en cuando a su trabajo, cuenta ella. Dice que, desde que jubiló hace un par de años, el negocio la ha mantenido bastante ocupada pero que, con el tiempo, ha terminado por acostumbrarse a este nuevo ritmo de trabajo.

 Declara que le gusta el oficio, quizás más que nunca, y le cuesta mucho pensar que, dentro de un par de meses, tendrá que dejarlo.

“El dueño del local se va a tener que ir, porque subió mucho el arriendo. Por esto del edificio (W) todo está más caro”.- dice, apoyándose en el escritorio de la tienda.

 Sus palabras se vuelven un poco confusas, el tema no es recurrente, ni agradable. Así, pronto comienza a recordar cómo ha sido vivir allí, en este barrio residencial de una fama que, poco a poco, el tiempo se ha encargado de dilapidar.

 Asegura que el sector no siempre fue así, lleno de edificios por donde se le mire. Recuerda las enormes y hermosas casas que, más de alguna vez, pudo conocer por dentro. “Yo nunca fui de plata. Pero cuando me casé, me vine a vivir aquí con mi marido”.

 Lo cierto es que el barrio El Golf de doña María., no es el mismo que cualquier visitante puede observar.

Su barrio ya no existe, se lo llevó lo que muchos podrían llamar “la globalización”.

 Ante el tema del desarrollo de las vías de transporte, y construcción del metro, doña María declara que los últimos veinte años ha progresado mucho, lo cual, en cierta forma, ha hecho que bastante más gente conozca el sector.

 

 En este sentido, la mujer declara:

“Son pocas las casas bonitas que quedan, porque ya no vive sólo gente de plata (ya), ahora vive de todo. Es mucha la gente que se vino a vivir aquí, porque se fue haciendo más conocido. Antes era algo más apartado”.

Y así parece ser, puesto que desde la construcción de las estaciones El Golf y Alcántara la población en el barrio cambió mucho. Tanto es así, que más del 60% de la población que vivía en el Golf hace veinte años, se ha mudado.

 De esta manera, pareciese ser bastante evidente el razonamiento de doña María, en cuanto a la constante afluencia de gente por el barrio. Tanto así, que incluso llegó a afectar la socio-economía del lugar, principalmente con la llegada de familias de clase media y baja.

 Por otro lado, lo mismo piensa la señora Eliana Miranda, de 56 años, quien ha trabajado en las farmacias Ahumada, local ubicado frente al nuevo edificio W, durante ya 3 años; pero que ha vivido en el barrio cerca de 11 años.

 Dice que han subido mucho los precios, y que gran parte de su familia, que vivía en varios departamentos de la avenida Isidoro Goyenechea, tuvo que mudarse por la abundancia de tráfico vehicular, y porque el barrio “ya no era tranquilo”.

 Alguien llama a la química-farmacéutica, por lo que sale por un momento del lugar. Desde la farmacia, se ve la inmensa construcción, y cómo ya estaría llegando a su fin. Sólo una inmensa avenida la separa del lugar, la vista es impresionante, por un lado se ve la Plaza Perú y, por el otro, el proyecto arquitectónico.

 En verdad cuesta imaginar que este lugar, si bien igualmente era altamente poblado, estaba dotado de viviendas bajas y anchas. Ahora simplemente, es una amalgama de inmensos edificios todos del mismo color, y muy poco separados unos de otros.

La señora Eliana vuelve, y continúa la reflexión que había interrumpido.

“Lo único positivo que veo yo, es que hemos tenido más clientes, eso es un hecho. Más gente ha comenzado a vivir en el sector por el nuevo edificio, y las ventas son buenas, pero más allá de eso, nada bueno. Si no fuera porque aquí me queda cerca el trabajo, yo no seguiría viviendo aquí”

Otro caso destacable es el de Hernán Zabaleta, de 46 años, conserje de uno de los edificios (nº 255) residenciales de la calle Augusto Leguia Norte, quien ha vivido en este sector durante ya más de 5 años.

 El sujeto da una importancia fundamental a la tranquilidad del barrio el Golf, la cual, para él, “ya casi no hay”.

En este sentido, cree que el flujo vehicular ha afectado, y afectará aún más, dentro de un par de años, a la gente que vive en la localidad.

 

“Va a haber más movimiento, más locomoción, eso es positivo para muchas personas, pero para mí es algo negativo que quizás empeore la vida de muchos que vivimos aquí. Porque habrá menos tranquilidad”.

 

El tema de la seguridad es un punto que Hernán no excluye, de ningún modo. Para él, este elemento sería algo bastante confuso de analizar, puesto que “por un lado habrá más seguridad, porque vendrá gente importante de afuera; pero por otro lado, como va a haber más movimiento, comenzará a llegar gente de afuera, y con eso también la delincuencia. Es complicado el tema”.

Esto suena bastante sensato, si recordamos que hace unos pocos meses, la prensa de nuestro país informaba acerca de un aumento considerable de asaltos en la comuna de Las Condes.

 En aquel entonces, el alcalde De La Maza llamó a los ciudadanos a tomar medidas preventivas, fundamentalmente en cuanto a organizarse como vecinos. Ante esto, por supuesto, el Barrio El Golf también se vería afectado, quizás más dentro de los próximos años.

La prensa no ha dado más noticias al respecto, sin embargo, esto no significa que el problema se haya resulto del todo.

Hernán continúa:

 

“Este edificio (Hotel W) puede tener muchas cosas buenas, pero ha hecho que el flujo de vehículos sea mucho más grande, más continuado. Eso hará que con el tiempo existan más accidentes, que suban los precios en todo, y venga y vaya mucha más gente. La tranquilidad se perdió”.

 

 

Otro punto importante, del que Hernán dice hablar por gran parte de los vecinos del Golf, es que la construcción del Hotel W le ha quitado la vista a los departamentos más pequeños, lo que según sus propias palabras sería “algo realmente penoso”.

 Y es que la realidad de la gran mayoría de los habitantes del Golf, que en su gran mayoría es residente desde hace ya más de 6 años (al menos), es la de presenciar “en carne propia” lo que ha sido la progresiva muerte de la localidad.

En cuanto a este punto, Lorna C. (de 36 años), quien creció en este barrio, dice que:  

 

          ” El Golf murió “

La mujer mira, sentada en uno de los bancos de la Plaza Perú (frontal al nuevo Hotel W), y prosigue, reflexiva, mascando chicle y sujetando de la correa a su perro, al cual, sacó a pasear: “Este lugar ya no es lo que era.

 Antes era un agrado vivir aquí, todo esto estaba lleno de vida, porque había muchos niños. Cuando yo era chica, había muchos del porte mío, entonces fue fácil tener amigos. Mi hijo, de 8 años, ha tenido muchos problemas, porque ahora ya casi no hay niños, entonces ya no puede casi ni jugar. Este lugar pasó de ser algo familiar, a un sitio donde sólo vive gente adulta y soltera”.

 Lorna le echa la culpa a la progresiva llegada de locomoción colectiva al lugar, además de la aparición de los grandes edificios.

 

“Se podría decir que, esto (el barrio) era un lugar residencial, y ya no lo es. Yo creo que no pasará mucho tiempo para que me vaya de aquí”.- declara.

 

 En definitiva, el barrio El Golf ha vivido rápidos y notables cambios (durante las últimas dos décadas), los cuales, se vinculan fuertemente con el constante crecimiento económico de nuestra capital.

No obstante, el desarrollo acelerado de nuevas y grandes edificaciones, ha cambiado para siempre el paisaje de este lugar. Probablemente, sin remedio, ni posibilidad de dar marcha atrás.

 Sin duda, la construcción del Hotel W no ha pasado desapercibida por los vecinos del Golf.  No sólo por su inmensa amplitud, sino también por el rol importante que cumplirá en nuestra capital: residencial de lujo (para gente de poder económico, y/o político, no sólo a nivel nacional, sino también extranjero).

 Asimismo, muchos dirían que es el comienzo de una nueva era, llena de nuevas oportunidades laborales, e integración poblacional.

Mientras tanto, otros podrían pensar que el nuevo Hotel no logrará generar ningún cambio en el futuro, ni a nivel local ni, mucho menos, personal.

Sin embargo, lo que es un hecho es que esta nueva obra arquitectónica marca el fin de una época, el fin de un barrio, y el fin de una vida; la de quienes vieron en el Golf antiguo su único hogar.

 Sólo nos queda esperar un par de años, para ver qué es lo que pasará con este barrio, al cual, lamentablemente ya no le queda casi nada de su patrimonio arquitectónico y cultural.

La pregunta que habría que hacerse es que si, realmente, habrán o no valido la pena todos estos sacrificios, ante la expansión de las nuevas tecnologías de comunicación, y de modernización.

 

 

 

 

 

-En 1937 nace el Barrio El Golf, acogiendo a la alta sociedad chilena que abandona sus enclaves tradicionales demostrando una actitud mucho menos conservadora que la que se observa en otras ciudades como Buenos Aires donde esa “sociedad casi no se ha movido, fiel a su trozo de Europa, independiente a las seducciones más modernas, capaz de exaltar y mantener sus palacios y mansiones, los de siempre, los que nunca podrán tener los nuevos ricos”.

 

-”Tradicionalmente El Golf ha sido un lugar de elevados valores. Esto se explica, cuentan expertos inmobiliarios, a que desde hace 20 años fue el refugio de las oficinas que emigraron del centro, lo que hace que sea un sector de tradición y moda, que se ha visto reforzado por la presencia de los cuarteles de los grandes grupos económicos”Portal Inmobiliario

-Se espera tener abierto el hotel cinco estrellas para el 1 de diciembre de este año, y se ha precisado que contará con dos restaurantes de renombre internacional.

-Por otra parte, aún no se ha definido cuáles serán, pero sí que serán extranjeros. Se ha señalado, además, que habrá uno de los gimnasios más modernos y grandes del país. El edificio tendrá 197 habitaciones, contando 20 suites en total, de las que 17 serán normales, 2 de lujo, y una presidencial.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Es bastante usual que, estas mismas, caminen por las calles de nuestro país de forma vaga, y sin ninguna preocupación más que la de atender sus propios problemas. Es gente relegada a enterarse de los asuntos que nos competen como sociedad chilena, mediante terciarios que, la mayoría de las veces, deforman las noticias o les dan tintes ajustados a sus propios puntos de vista.

 

 

 

 

 

La funcionaria termina su discurso diciendo que le cuesta mucho decir “fue” o “era” al hablar de Schmidt-Hebbel. Sin embargo, no se da tiempo para las reflexiones, y  trabaja de forma acelerada, escribiendo en su computador. Saca un lápiz, anota un par de nombres en uno de los tantos papeles que cubren su escritorio, y luego enciende el ventilador quejándose en forma silenciosa por el inmenso calor que hace.

 

 

 

 

 

 

 

En una de las pausas que hace, para beber de un vaso de bebida, habla de cómo fue su relación con Diego. “Yo era alumna de Ingeniería, tal como él. Le llevaba dos años más de diferencia, y lo conocí porque era muy amiga de una de sus compañeras. Nunca lo conocí tanto como para decir que fue mi amigo, pero hablábamos muy seguido, sobre todo cuando yo ya había comenzado a trabajar y él seguía estudiando (sacaba su magíster)”.- indica Victoria.

 

 

 

 

 

 

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